Santa Lucía Virgen y Mártir
En esta ciudad la Iglesia, a través de esta Parroquia, acoge y sirve a los cristianos que profesan la devoción a Santa Lucía, acudiendo a ella para imitarla, viviendo como ella vivió, e impetrar su intercesión ante Dios nuestro Señor, para caminar con fe en las situaciones y circunstancias de la vida.
Al parecer, la imagen de Santa Lucía llegó a esta Parroquia en el siglo XIX, proveniente del Convento de las Mínimas que había en la actual calle Sierpes de la Ciudad. No se conoce el autor de la bellísima escultura de la Santa, obra de extraordinaria elegancia, anónima, de la escuela barroca sevillana. Sentida expresión, celestial arrobo, empaque compositivo, sutil dinamismo en el manteo o dibujo de los ropajes, perfecto trazado morfológico. Luce los correspondientes emblemas: aureola de santidad, bandeja con los ojos, espada martirial y palma de triunfo. Se computan tres intervenciones: Una por Castillo Lastrucci, al hacerse cargo de ella la Hermandad; otra en 1959 por Manuel Cerquera, quien estofó los ropajes con diáfanos colores; la última y más reciente, por el profesor Juan Manuel Miñarro, con criterio estrictamente científico y conservador.
La Hermandad de Santa Lucía tributa a su titular cultos durante el mes de septiembre, efectuándose en esta fecha la procesión por las calles de la feligresía. En la festividad de Santa Lucía, la imagen está expuesta en devoto besamanos.
Juan Martínez Alcalde, Hermandades de Gloria de Sevilla, Consejo General de HH y CC de Sevilla, 1º edición, Sevilla 1992 Antonio Hiraldo Velasco