Santísimo Cristo de la Exaltación

Titular de la Pontificia, Real e Muy Ilustre Hermandad Sacramental, Purísima Concepción, Animas Benditas del Purgatorio, San Sebastián Mártir y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora de las Lágrimas.

La talla del Santísimo Cristo de la Exaltación, obra de magnífica ejecución, de gran belleza y suavidad de líneas, está atribuida al círculo de Pedro Roldán Fresneda y según algunos autores al mismo escultor, siendo datada hacia 1687. Esta escultura trabajada en madera de cedro policromada, tiene una altura de 1,77 m. Se fija al Santo Madero con tres clavos y el paño de pureza, cordífero, se abre por la cadera derecha. De esta forma es posible contemplar la total desnudez de la figura por ese lateral. El Stmo. Cristo dirige la mirada hacia arriba y la cabeza se inclina hacia la izquierda, que se diría suspensa en el vacío del infinito. Su posición, entre el cielo y el suelo, en la mitad de la inevitable crucifixión. Su actitud, que es la del perdón, la del sufrir, la de saber que sólo el amor justifica esa muerte. La Bendita Imagen luce una corona de espinas sobrepuesta y tres potencias de plata dorada, a juego con las cantoneras de la cruz arbórea.

En 1981, el cofrade y profesor Ricardo Comas Fagundo lleva a cabo la restauración de la imagen del Crucificado, a la que ha resanado de la zona de la cabeza así como, el refuerzo de los ensambles de los brazos y limpiado su encarnación. Nuevamente en 1996, el profesor Comas practicaría una nueva intervención sobre la Imagen Sagrada. A grandes rasgos, la restauración ha consistido en el resanado de las uniones del tronco con los brazos, que por efecto del movimiento de la Cruz se habían deteriorado. Asimismo la zona de la espalda que va sujeta a la Cruz necesitó de una especial atención debido a su estado. El análisis de la Cruz y la medición de sus ángulos puso de manifiesto su buen estado de conservación.

La Imagen Titular de nuestra Hermandad ostenta el título de Santísimo Cristo. Cristo es la traducción griega del hebreo "Maschiah", epíteto que significa "el ungido del Señor". El Superlativo "Santísimo" insiste en el carácter sagrado de Jesús por partida doble, al entenderse que en El coincide santidad del ser y de la acción; se hace referencia a su santidad única, derivada de la unión con la divinidad en la persona del Verbo, de ahí que su uso habitual sea para la Eucaristía, donde la presencia de Cristo es real. En Sevilla el título figura en casi todos los crucificados, lo cual es normal sise entiende que Jesús en la Cruz es la imagen central de las dos naturalezas de Cristo como hombre sufriente y Dios redentor.

La advocación de Exaltación no puede ser considerada como nombre sino más bien como titulación narrativa. Su origen es evangélico, aunque su formulación se deba en gran medida a prácticas piadosas y a la literatura del mismo tipo.